MUJERES ADQUIEREN HERRAMIENTAS PARA EL EMPODERAMIENTO
Participantes en
Maracaibo, Barquisimeto y Caracas coinciden en que el programa Grandes Mujeres de
la Fundación Belcorp es útil para generar cambios en el entorno familiar y
social
“Una mujer emprendedora lleva el liderazgo de un negocio, es una autoridad para establecer decisiones, metas, iniciativas y creatividad, controla recursos financieros, humanos y materiales”, expresó Magaly Vargas, una de las beneficiadas del programa de capacitación Grandes Mujeres que realiza la Fundación Belcorp en Venezuela.
El programa social Grandes Mujeres tiene como propósito fortalecer las habilidades de liderazgo de las féminas para contribuir con su desarrollo personal, con la familia, su comunidad y también en su negocio. Desde 2010 la Fundación Belcorp ha llevado esta plataforma para brindar talleres de realización y empoderamiento en Venezuela, específicamente en Barquisimeto, Maracaibo y Caracas.
“Llegue
aquí sin saber nada de cómo crear y hacer crecer un negocio, cómo tratar a las
personas. Ahora sé que manejar nuestro propio negocio, nos ayudó a fortalecernos
como mujeres, luchadoras, emprendedoras, empoderadas”, enfatizó Xiomara Angulo,
del estado Lara, una de las 3.400 venezolanas que gracias a los talleres han
empezado a transformar su futuro. Para este año la Fundación Belcorp se propuso
llevar a 250 venezolanas los beneficios del programa Grandes Mujeres.A través de los talleres de capacitación que se realizan durante el año, las damas reciben conocimientos prácticos de utilidad de diaria acerca de autoestima, toma de decisiones, comunicación , liderazgo en la familia, con la pareja y capacitación práctica en el manejo de las finanzas del hogar.
“Todas las herramientas que nos dieron, como la comunicación asertiva, los derechos que tenemos como mujeres, la capacidad para el emprendimiento, han sido una gran bendición para mi vida y para a futuro tener mi propia empresa”, expresó Ángela Pérez de Maracaibo.
La Fundación Belcorp ha beneficiado a casi 19 mil mujeres en 12 países de Norte, Centro y Suramérica. “Estoy muy agradecida con Dios y con la vida por estos talleres, siento que ha valido todo el esfuerzo y trabajo que he realizado, debo cuidar más mi salud, ser más paciente, pero no pasiva”, concluyó Elizabeth Veitia, quien asistió los talleros de formación en Catia, Distrito Capital.
Fuente: Comstat rowland
